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Te ha llegado una carta de Hacienda: qué es, qué plazo tienes y qué no debes hacer

El sobre lleva dos días en la mesa y no lo has abierto. Es la reacción más natural del mundo y es también la más cara, porque el plazo ya está corriendo.

Lo primero: el plazo corre aunque no la abras

Este es el punto que casi nadie tiene claro. Si estás en el sistema de notificaciones electrónicas —y lo estás obligatoriamente si eres sociedad, y muy probablemente si eres autónomo—, la notificación se entiende hecha a los diez días naturales de ponerse a tu disposición, aunque no la hayas abierto nunca.

Es decir: Hacienda deja el aviso en tu buzón electrónico, pasan diez días, y a partir de ahí empieza a contar tu plazo para contestar. Si te enteras un mes después porque alguien te lo dice, es posible que ya hayas perdido el trámite sin haber leído una sola línea.

Por eso lo primero que hacemos con un cliente nuevo es ordenar quién vigila su buzón electrónico. No es un detalle administrativo: es lo que separa un requerimiento resuelto de una sanción firme.

Qué tipo de carta es

No todas las cartas de Hacienda son lo mismo, y la respuesta cambia mucho según cuál sea:

Un requerimiento de información te pide documentación o una explicación. Se contesta y normalmente ahí acaba. Una propuesta de liquidación ya lleva una cifra: Hacienda te dice cuánto cree que debes y te abre un plazo de alegaciones. Un inicio de procedimiento sancionador es otra cosa distinta y va aparte de la deuda. Y una providencia de apremio significa que el plazo voluntario ya pasó y el recargo ya está aplicado.

Mirar el encabezamiento y el pie del documento antes de hacer nada es medio trabajo. El pie te dice qué plazo tienes y ante quién recurres.

Los plazos que hay que respetar

La mayoría de los requerimientos y de los trámites de alegaciones dan diez días hábiles, contados desde el día siguiente a la notificación. Hábiles quiere decir que no cuentan sábados, domingos ni festivos, pero sí cuentan los puentes que no sean festivo oficial.

Los recursos de reposición y las reclamaciones ante el Tribunal Económico-Administrativo tienen un mes. Y el pago en periodo voluntario de una liquidación tiene sus propias fechas, distintas según se notifique en la primera o en la segunda quincena del mes.

Anota siempre el día que vence. No confíes en la memoria ni en que te avisen.

Los tres errores que más veces hemos tenido que arreglar

No contestar. El silencio no hace que el asunto desaparezca: hace que Hacienda resuelva con los datos que tiene, que suelen ser los peores para ti.

Contestar deprisa y de más. Aportar documentación que no te han pedido abre puertas que estaban cerradas. Se contesta a lo que se pregunta, con lo que se pregunta.

Pagar sin mirar. A veces la propuesta de liquidación tiene un error de cálculo, o no ha tenido en cuenta algo que sí declaraste. Pagar es reconocer, y después es mucho más difícil discutirlo.

Qué hacemos nosotros con una carta de Hacienda

Lo primero es reproducir al céntimo lo que se declaró en su día. Sin eso no se puede discutir nada, porque no sabes si el que se equivocó fue Hacienda o fuiste tú.

Después redactamos la contestación, aportamos solo lo pertinente y dejamos constancia de la presentación. Si hace falta ir más allá, presentamos recurso de reposición o reclamación ante el TEAR, que es el camino habitual cuando la Administración no atiende las alegaciones.


Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntáis sobre esto

Me ha llegado y ya se me ha pasado el plazo. ¿Hago algo?

Sí, y cuanto antes. Aunque se haya pasado el plazo de alegaciones suele quedar recorrido: recurso de reposición, reclamación económico-administrativa o, según el caso, un procedimiento de rectificación. Lo que no sirve es esperar más.

¿Puedo contestar yo mismo?

Legalmente sí. La cuestión es si conviene: la contestación fija el terreno de la discusión posterior y una respuesta desafortunada es difícil de deshacer. Si el asunto es sencillo te lo diremos con franqueza.

¿Me van a inspeccionar por esto?

Un requerimiento no es una inspección. Son procedimientos distintos y la mayoría de los requerimientos se cierran contestando bien y a tiempo.

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